Érase una vez en que la belleza, la sensibilidad y la imaginación impactaron especialmente en el arte:
Art –Nouveau , Jugenstill, Nanci, Arts and Crafts,Modernismo…
Francia, Alemania, Inglaterra, España además de Bélgica, Austria, Rusia… en toda Europa, de forma simultanea y con nombres diferentes comenzó a final del siglo XIX y principios del XX un “movimiento” artístico que demostraba una reacción ante un cambio social e industrial. Este cambio se llamó “revolución industrial” y significaba la producción de bienes de equipo de forma seriada. La fabricación en serie y el intento de abaratamiento en los procesos de producción daba como resultado un incremento grande en la oferta de productos en el mercado a precios reducidos asequibles a todos los bolsillos.
.Esto supuso el cierre de gran cantidad de industrias semiartesanales, la actividad de las manufacturas disminuyó de forma drástica. Ante esto hubo una reacción simultánea en todos los Países Europeos por recuperar las actividades artesanales y artísticas, la belleza y personalidad en escultura, arquitectura y demás disciplinas artísticas; diversos creadores y artesanos en toda Europa comenzaron a diseñar objetos que no podían fabricarse en serie, haciendo un derroche de imaginación y virtuosismo manual. En todas las ramas del arte se desarrolló un gusto por la estética natural, la búsqueda de elementos exóticos de otros tiempos y culturas, la imitación de la naturaleza en sus más variadas facetas y formas.
Ante la invasión de elementos seriados que buscaban la sencillez del diseño para facilitar los procesos de fabricación y abaratar costos, los artistas “complicaron” de forma extraordinaria sus diseños. Hubo también una respuesta al estoicismo victoriano y una revuelta en contra del neoclasicismo. Una época tumultuosa de grandes cambios y evoluciones desarrollaron un arte a su imagen. Hoffman, Macintosh, Van De Velde, Gaudí… arquitectura, pintura, artes decorativas, música, todas las ramas del arte se enfrentaron en una lucha estética contra la producción seriada.
Cuanto más se simplificaban las líneas y los diseños de los productos seriados, más se sofisticaban los diseños manufacturados en un intento de mantener el espíritu estético en los productos funcionales.
Otra de las coincidencias en los artistas europeos es el intento de trasladar elementos estéticos a artículos funcionales de la cotidianeidad.
El llevar la estética a los objetos cotidianos, al mobiliario urbano, a las edificaciones aparece un intento por trasladar la belleza ornamental a la calle. Tradicionalmente el arte estaba vedado para la gente de los niveles medios. Solamente unas minorías con dinero podía permitirse el lujo de tener objetos bellos.
El movimiento Arts and Craft del Reino Unido en un principio y después en el resto de Europa planteó un espíritu común de intentar llevar el arte a la gente menos pudiente, por eso se aplicó el arte a objetos cotidianos, a edificios en las calles, a mobiliario urbano, para que de esa forma todo el mundo pudiese disfrutar de un entorno más bello.
Los intentos de llevar la estética a todo el mundo no fueron compatibles con los costes de producción y por ese motivo la mayor parte de los objetos y los edificios acabaron en manos de los más poderosos, como siempre.
El Art- Nouveau, el Jugenstill, el Modernismo… tuvieron una vida corta, rápidamente fueron absorbidos por el Art Decó (Años 40).
Era imposible mantener los costes de producción de un estilo decorativo tan elaborado y de tantísimas riqueza estética. No obstante el modernismo, seguía siendo el estilo arquitectónico y decorativo más costoso constructivamente hablando pero probablemente el más espectacular.
El Art-Decó consiguió mediante la simplificación de líneas, ser un sustituto digno, dotando a los objetos cotidianos seriados de mucho diseño y derrochando muchísima imaginación.
El Nouveau tuvo una vida corta por su enorme complejidad; pero las nuevas tecnologías (pantógrafos, control numérico), los nuevos materiales (aleaciones, resinas, hidrocarburos, elementos constructivos), y el desarrollo de nuevas facetas de arte (fotografía, cine, cómics, informática, infografía, diseño gráfico etc.) permite nuevas posibilidades para seguir desarrollando un estilo del que no se ha dicho la última palabra.
Desde los años 30 del s XX, que corresponde al final del Nouveau, hasta nuestros días hay innumerables referencias a este Estilo en el mundo del cine, los cómics, el diseño; incorporando nuevos elementos fantásticos y creando un Neomodernismo que transporta al espectador a otros mundos y otras épocas.
En España, que yo sepa, no se ha realizado ningún Edificio auténticamente Modernista desde la muerte de Gaudí, el genio que dejó magníficas obras de decoración y sobre todo Arquitectónicas no sólo en Cataluña, sino también en Castilla o en León (La casa Lis en Salamanca o maravillas en Astorga, Ponferrada, Comillas, etc.).
Ha pasado un siglo y cada vez la arquitectura se decanta por formas cada vez más frías y estilizadas; el Minimalismo se impone y el vidrio y el acero suben hasta el cielo pero de forma impersonal y sumamente esquemática.
Artistas y Artesanos auténticos parecen haber desaparecido y ya nadie se plantea el reto de un hermoso edificio como obra de Arte personalizada y totalmente artesana.
Aparece un movimiento Retro, desde una óptica rural, que intenta recuperar molinos, castillos, sobrias mansiones… con elementos más naturales, especialmente “piedra” y “madera”. Este avance de arquitectura campestre recupera de manera tópica y repetitiva elementos y utillajes del campo que pasan ha ser elementos decorativos (Ruedas de molino, trillos, ruedas de carro, yugos de bueyes, artesas, etc.).
El “urbanita” que asfixiado en la ciudad, frecuenta esos hoteles y casas rurales encuentra un hueco de paz y respiro, hasta que la proliferación de este tipo de hospedaje rural le satura con un “más de lo mismo”, aparte de las comodidades “justas” que a veces encuentra en éstos alojamientos.
Ya avanzado el siglo XXI surge una especie de milagro, Pablo Díaz comienza a recuperar la estética modernista en múltiples diseños claramente post-modernistas y realiza obras de decoración, muebles, esculturas y todo tipo de objetos que nos retrotraen a una estética que creíamos ya muerta.
En la primera década de este siglo, esas creaciones son apreciadas y “premiadas” en distintos certámenes y eventos, y esto le da pie para plantearse un objetivo aparentemente utópico e inalcanzable: Realizar en pleno siglo XXI de forma absolutamente artesana un edificio MODERNISTA que dando marcha atrás al arte y a la historia, evoque dignamente al Gaudí más genial.
…y ahora viene lo más curioso, el primer edificio post-modernista que probablemente se realiza en España después de la muerte del Maestro, se va a realizar, no en Cataluña como parecería obvio, sino en el centro de nuestras áridas Castillas, a un paso de Madrid, de Toledo, de Ávila, ciudades de rebosante arte, a las que les faltaba esa pincelada alegre y fantástica que significa el “ART NOUVEAU”.
Existe el proyecto, ya muy avanzado de realizar en Piedralaves un hotel modernista de extraordinaria belleza que sea el centro de todo un Desarrollo Turístico en nuestra zona.
Este proyecto está a punto de realizarse, ya se han obtenido permisos, licencias, subvenciones y toda clase de pasos para hacerlo realidad. Este otoño con toda probabilidad entrarán las excavadoras en un enclave maravilloso.
Todavía tenemos la posibilidad, y la necesidad, de incorporar a alguien más a esta exclusiva propuesta:
CONSÚLTANOS 918666386
PULPO
Fecha Lunes, 15 Nov 10 at 20:48 #codigo cortado
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